jueves, 25 de septiembre de 2014

Review Death DTA en Santiago.




La visita de Death DTA sin duda fue todo un tema para los metaleros. Que son un tributo, que sin Chuck no vale, que es una gran oportunidad para quien no fue el 98, que es un homenaje que vale la pena ver, etc, etc, este fue un recital que no dejó indiferente a nadie, por algo casi se llenó el Teatro Caupolicán. Por otra parte, había muchas interrogantes respecto a este recital, porque sea o no considerado un tributo, tocar el legado de Death son palabras mayores.

All Tomorrows
                                               
Puntualmente a las 7 de la tarde, All Tomorrows le dio el vamos a esta jornada. El sonido del grupo se podía definir como Death Metal progresivo y técnico, donde me recordaron a Meshuggah y The Dillinger Escape Plan, donde las intrincadas partes musicales junto a los pesados riffs (guitarras de 7 cuerdas) marcan la pauta. Según he leído, tienen su buena base de fans y tienen cierto nombre en su estilo.

Afortunadamente, sonaron de manera bastante óptima para ser teloneros, donde recordemos no siempre hay buen sonido… una buena definición de guitarras, un bajo presente y una batería donde se notaban los arreglos, hizo una buena atmosfera que empezó a cautivar a más de un presente, ganando la banda sus buenos aplausos. Aparte, la banda tocó bastante bien, aunque no me convenció para nada lo que hablaba el vocalista Pepe Lastarria (también guitarra), quien creo le faltó soltarse y decir menos tonteras…

Tocaron 35 minutos y a pesar de que ser un poco chancho en misa en este cartel y no ejecutar el metal que escucho, no puedo negar que lo hicieron de manera muy correcta.


Pentagram

En esta ocasión, Pentagram presentaba la novedad del nuevo bajista Mauricio Peña, hermano del fallecido Alfredo Peña, bajista de la banda en los 80, además de que siguen en plena promoción de su disco The Malefice.

Un poco pasado las 8 (y después de un atraso por un par de minutos por problemas técnicos) empezaron con “Fatal Predictions”, ganándose la inmediata aceptación de los bangers, provocando los primeros mosh del día y haciendo que el headbanging fuera constante en toda su presentación.

Desafortunadamente sonaron saturados y con falta de definición en la guitarra, lo que le quito un par de puntos a su presentación… por otra lado, la performance fue de buena calidad, mostrando la experiencia de la banda, y especialmente de Anton Reisenegger.

Después de escuchar canciones como “Profaner”, “The Dead Of Satan” y “Demoniac Possession” (con la que terminaron) y tocar por 45 minutos, Pentagram terminó una buena presentación pero que siento que le faltó algo. De hecho no sé si es idea mía o sentí un poco apagada a la banda, cosa que no había percibido antes…incluso me aburrí un poco...


Death DTA

Como ya escribí, tenía muchas interrogantes con este recital. Ya había visto algunos videos pero tampoco tantos, básicamente porque quería ver en vivo al grupo para saber si realmente podían llenar el vacío de Chuck Schuldiner y también saber si eran dignos sucesores para llevar el nombre de Death, banda que todos saben lo que significa, no solo para el Death Metal, sino para el metal en general.

Eran las 9:10 y partieron con “The Philosopher”, causando un gran impacto en la expectante audiencia. Inmediatamente la gente quedó de rodillas al grupo, con mucha participación, gente cantando, saltando, pegándose, coreando al grupo, etc.

El sonido era excelente en lo que respecta a la claridad, pero desde donde estaba (al lado derecho del escenario) se escuchaba muy despacio la guitarra de Bobby Koelble y el volumen de esta variaba. Fuera de eso, el sonido era de lujo, lo que permitía apreciar a los grandes músicos que estábamos viendo pero por otra parte, igualmente podía escuchar algunas descoordinaciones, algo que ya esperaba debido a que Death To All no es una banda con miembros fijos y por ende, les faltan ensayos para estar más afiatados. De todas formas, realmente no me molestaron estas imperfecciones (salvo el tremendo error de Gene Hoglan en “Pull the Plug”).


Max Phelps (vocalista/ guitarrista), sin duda tiene una gran diferencia con Chuck, aparte de lo obvio. Parto diciendo que igual tiene un tono de voz parecido a él, pero si bien es cierto tocó bien, incluso con una apariencia y la misma guitarra de Schuldiner (no será mucho?), mostró casi nada carisma, no hablando ni mierda, solamente cantando. Ni idea el motivo de esto (quizás no haber sido un miembro de Death) pero eso le restó puntos a su actuación, pareciendo un casi robot jajaja. Esto hizo que el gran Steve DiGiorgio fuera quien hablara con los presentes, mostrando un gran desplante y mucha simpatía, incluso usando un español más que aceptable. Inclusive dijo que este era el mejor show de la gira!

A pesar de todo lo que he escrito, igual disfrute la calidad de la banda, con unos grandes solos de la dupla Phelps/ Koelble, el gran trabajo de DiGiorgio en el bajo (un maestro!) y la aplastante batería de Hoglan, quien incluso agregaba diferentes arreglos en las canciones (como algunos blast en “Baptized in Blood”).

Una de las sorpresas de este día fue que Steffen Kummerer (de la banda alemana Obscura (o mejor dicho obzzzzcura) cantó y toco la guitarra en temas de los discos Symbolic y The Sound of Perseverance, debido a que puede usar un tono de voz bien chillón, muy en la línea de Schuldiner en su última época (incluso si cerrabas los ojos podías pensar que era Chuck jajaja). Al igual que el resto de la banda, tuvo una buena participación pero que pudo ser mucho mejor (vuelvo a repetir, la falta de ensayos en conjunto debe ser responsable).


Uno de los puntos altos de la banda es que se pasean por toda la discografía de Death, mostrando un set list mucho más variado que las últimas giras de Death. Por lo mismo, pudimos escuchar grandes himnos como “Leprosy”, “Living Monstrosity”, “Symbolic”, “Lack of Comprehension”, “Suicide Machine”, “Bite the Pain”, “Zombie Ritual”, “Spiritual Healing”, “Crystal Mountain” (donde se prendieron bengalas, causando una gran impresión en Steve DiGiorgio), “Left To Die” y el final con “Pull the Plug”.

Honestamente fui en una parada bien escéptica y objetiva, pero esto no pudo mermar en mi entusiasmo de escuchar canciones que forman parte del soundtrack de mi vida. Sin duda pudo ser mejor, pero considerando todos los factores, el resultado fue muy positivo, lo que me lleva a pensar que hubiese pasado con Chuck vivo con esta misma formación y con más tiempo tocando juntos. Probablemente hubiese sido el recital del siglo… En fin, este fue un gran homenaje a Chuck Schuldiner, y tal como dijo Bobby Koelble, Chuck debe estar muy contento con lo que vimos ese día (tanto por la banda como por la entrega del público).


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